Planta baja, junto a recepción · 15.7 m²
El cuarto desde donde se cuida a los estudiantes
Un responsable en cada turno, con instrucciones escritas de qué hacer en cada situación: a quién llamar primero, cuándo avisar a la dirección y cuándo llamar a una ambulancia o a los bomberos.
Aquí se define quién puede pasar, a qué hora y a qué parte de la casa. Si mañana se cambia una regla, se cambia en este cuarto y desde ese momento se aplica sola en todo el edificio.
Todo lo que graban las cámaras se guarda treinta días en un equipo que está dentro de este cuarto bajo llave, no en internet. Al cumplirse el plazo se borra solo, sin que nadie tenga que acordarse.
Radio con el personal que anda en los pisos, teléfono directo con emergencias, y aviso automático al celular del responsable cuando pasa algo que no puede esperar.
Qué hay en el cuarto
Qué se ve en las pantallas
Algo importante que conviene saber: nadie puede mirar cincuenta cámaras a la vez. Después de veinte minutos frente a una pared de pantallas, la vista se cansa y uno deja de ver, aunque esté mirando. Por eso el sistema está hecho para avisar, no para que alguien esté clavado viendo: cuando algo pasa, la pantalla lo señala sola. Hacen falta tres personas al día para cubrir las veinticuatro horas, y la de la noche es la más importante de las tres.